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Chocolate
Al hablar de chocolate, usted pensaría en Bélgica, Francia o Suiza; incluso asociaría el chocolate con las culturas maya o azteca, pero mientras los chocolates más famosos del mundo son hechos en Europa, sus raíces son encontradas en Venezuela. El chocolate es hecho del fruto del cacao y Venezuela llegó a ser el mayor exportador en el mundo de este codiciado producto, hasta que fueron encontradas grandes reservas de petróleo que desplazaron la producción y exportación del cacao. Hoy en día, Venezuela produce solamente el 1% del cacao vendido en el mundo, pero a pesar de ello, es considerado el más fino y el de mejor calidad en el planeta.
Se dice que es originario de suramérica, cerca de la región de la orinoquía amazónica hace unos cuatro mil años. El árbol de cacao fue traído por los maya a México en el siglo VI. Cuando los españoles llegaron a la región de Xocolat que se pronuncia como chacote que a la vez es la raíz de la palabra chocolate, una bebida de cacao tostado, era la favorita entre la elite de los aztecas. Se dice que la bebida era saboreada en una copa dorada a la que se le agregaron algunas especias para realzar su sabor.
El chocolate eventualmente fue llevado a Europa en los años 1600 y era servido en los cafés de París y Londres.
Existen básicamente tres tipos de granos de cacao: criollo, forastero y trinitario. El grano forastero es duro y el trinitario es un híbrido de forastero y criollo. Los más aromáticos son el trinitario y el criollo. El cacao criollo es considerado el ingrediente secreto de los chocolates finos y el único cacao natural dulce que existe.
El desarrollo del cacao empieza con una pequeña flor blanca iniciando su crecimiento formando un fruto rojizo como el tamaño de una calabaza pequeña. Para su primera cosecha, el cacao se toma entre cuatro y cinco años. Existen dos estaciones para las cosechas en Venezuela; una al final del otoño y otra temprano en la primavera. Para cortar los frutos del árbol de cacao se utilizan machetes y luego son llevados a procesadoras especiales donde son transformados en pequeños frutos plenos de sabor.
Los frutos son fermentados para ayudarlos a limpiar de toda la acidez que contienen e incrementar su dulzura. Dependiendo de la variedad del grano, este procedimiento toma de dos a seis semanas. Entre mejor es el grano, menos tiempo de fermentación necesita. Los granos criollos pueden ser fermentados solo en dos días.
Una vez el sabor amargo es retirado, los granos son secados al sol por cuatro o cinco días, tiempo suficiente para que pierdan la humedad y tomen un oscuro color chocolate. Una vez secos, son empacados en bolsas para ser enviados a los fabricantes de chocolates en todo el mundo.
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