La Historia del Tequila
El tequila es un licor que se produce en una pequeña región al oeste de México. Se extrae del corazón de una planta conocida como agave azul.
El corazón de esta planta es similar al de una piña gigante, conocido también como mezcal. Mezcal puede significar dos cosas en nahuatl: «casa de la luna» o «lo que está cocido».
De todos los mezcales producidos en México, sin lugar a dudas, el más famoso es el de la región llamada Tequila, ubicada a 23 kilómetros al nororiente de Guadalajara, en Jalisco, México.
El tequila es un alcohol extraído del agave tequilano conocido también como maguey.
El agave se deriva del latín agavus, que significa admirable. Se conocen muchas variedades de agave tequilano, entre ellos: azul, chato, chino, pata de mula, mano larga, bermejo, zingüin y moraleño. Sin embargo, la planta preferida por los cultivadores es la azul.
El clima para cultivar la planta es similar al donde se produce la naranja, el café y la caña de azúcar. El mezcal o maguey toma aproximadamente 10 años para alcanzar su madurez.
Fue Hernán Cortés, quien en 1519, encontró una bebida que los azteca llamaban aguamiel, la cual era un jugo derivado de la fermentación de la planta de agave.
La aguamiel era una bebida que formaba parte de los rituales religiosos. Estaba reservada solo para los sacerdotes y héroes, especialmente.
La leyenda dice que la bebida fue descubierta por un noble tolteca llamado Papatzin. Para ganarse la amistad del rey tolteca, él envió a su hija con una prueba de esta bebida al rey. Cuenta la misma leyenda que el rey se impresionó de tal forma con esta bebida, que se casó con la hija de Papatzin.
En 1758 el magistrado a cargo de la Nueva Galicia dio a José Antonio Cuervo, la primera concesión para producir el licor. En 1888 el primer cargamento fue exportado por la familia Zauza.
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