La Música Andina

Ricas tradiciones musicales dentro de las diversas culturas de la región andina existieron antes de la conquista española, e incluso antes de la civilización inca. Se han encontrado artefactos musicales como flautas, trompetas y tambores en tumbas antiguas. También se han hallado dibujos de instrumentos musicales en vasijas antiguas. La música continúa siendo parte de ritos shamánicos y fue una parte importante de la era de la humanidad y sobrenatural de los pueblos andinos.

La mayoría de las personas creen que la mayor contribución de la conquista española fue la música derivada de la mezcla de la música de indígenas americanos y sus flautas con guitarras españolas y la percusión de esclavos africanos. Algunas veces a la música sudamericana se le conoce como la música de la tierra de los Incas, de las montañas de los andes. La música afro-andina (influida por los negros) y la música criolla (influida por los españoles) son dos derivados de la música andina.

A la mezcla de las cuecas de Chile con los joropos de Venezuela, con los tradicionales huaynos de Perú y Bolivia y los sanjuanitos de Ecuador, se le conoce ahora como música pan-andina o nueva canción.

Instrumentos utilizados en la música andina

Instrumentos de viento

La quena o kena, es la flauta tradicional de los andes. Es un instrumento simple que consiste de un tubo con siete huecos para los dedos que produce melodías inquietantes. Al soplar rápidas y delgadas corrientes de aire al centro del tubo, la longitud, tamaño y velocidad del aire produce diferentes tonos mientras que al cubrir los huecos se define la melodía. La quena o kena era originalmente kena-kena y en la antigüedad estaba hecha de oro, plata, cerámica, huesos y cañas. La más pequeña es la quenella y la más grande el quenacho.

Otro instrumento antiguo originalmente hecho de caña, cerámica y hueso es la zampoña (siku en aymará y antara en quechua) que está compuesta de varios tubos de caña amarrados en dos partes. Una mitad es llamada ira (líder) y consiste de seis tubos. La otra mitad, el arca (acompañante) tiene siete. Este instrumento debe ser tocado por dos personas de una manera intercalada. Se le llama «jjaktasina irampi arcampi» (estar en acuerdo con la ira y arca) cundo hay armonía. Hay una variedad de tamaños que van de 5 pulgadas a 5 pies, las más pequeñas son conocidas como chillis y las más grandes toyos.

Una antigua flauta de madera conocida como tarka, fue usada en ceremonias religiosas y danzas que existieron antes de la invasión española la cual produce un sonido misterioso.

Instrumentoas de cuerda

El arpa indígena de Perú tiene una asociación indígena desde la época colonial pero su origen es español.

Un instrumento que se parece a una guitarra, es la vihuela de mano, viene en tres tamaños, pequeño, mediano y largo, y tiene cinco cuerdas dobles que se parecen a una guitarra barroca de cuatro cuerdas dobles.

Algunas características regionales fueron incorporadas a la guitarra europea como en Puerto Rico, donde se desarrolló el cuatro puertorriqueño (una guitarra pequeña de cinco cuerdas dobles). En Colombia nació el tiple. Aunque Ecuador desarrolló el bandolín, Panamá dio origen el socabón. Bolivia y Perú desarrollaron el charango y Chile el guitarrón. Todos son derivados de la guitarra. Se cree que tocando música se mantiene vivo el espíritu animal. Un pequeño instrumento cuyo cuerpo fue hecho originalmente del caparazón de un armadillo es el charango. Una pequeña versión del charango es el waglacho que produce un sonido alto. El ronvoco o rocongo y otras variaciones de guitarras son largos y tienen sonidos bajos.

Instrumentos de percusión

Maracas, hechas de docenas de pezuñas de chivo son llamadas chac-cha’s o chulles. Estas son amarradas a un pedazo de tela que se usa en las muñecas o se llevan en las manos.

El instrumento de percusión más antiguo usado por el hombre es el bombo legüero. Tradicionalmente está hecho de un tronco de árbol cubierto con piel curada de animales como el chivo, carnero o vaca. El bombo en sudamérica es muy importante porque establece el ritmo y el pulso de la música.

Una vaina silvestre gigante llamada la chaucha, que puede llegar a los dos pies de largo es secada al sol y luego se le llena con semillas o granos. En las melodías tradicionales andinas es usada como una maraca.

Se conoce también dentro de los instrumentos de percusión, el bambú gigante que mide hasta seis pies llamado palo de lluvia produce un sonido hipnotizador y relajante como el de la lluvia. Se colocan decenas de palitos diagonalmente dentro del palo a través de huecos que se hacen en el bambú. Una vez puestos, se añaden pequeños granos secos, piedritas o semillas y se sella el bambú. Al voltear este hacia abajo, los granos caen y golpean los palitos atravesados produciendo un sonido curativo y místico.

Los esclavos negros en el Perú originalmente desarrollaron el cajón. El músico se sienta en una caja de madera con un hueco en la parte de atrás y golpea el frente con sus manos.

También desarrollada por esclavos negros en el Perú está la cajita, que como el cajón, está elaborada de madera pero es más pequeña y se toca abriendo y cerrando la tapa al ritmo de la música, mientras se toca el instrumento con una varilla.

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