Reina de la cultura

El 30 de julio la Iglesia Católica santifica a Juan Diego, el indio católico que hace 471 años tuvo el privilegio de conversar en su propia lengua nahuatl con la "Madre del verdadero Dios a través de quien vivimos," como se definió a sí misma nuestra Señora de Guadalupe en su aparición.

La santificación de Juan Diego no sólo reivindica y dignifica a todos los pueblos indígenas sino que actualiza el tierno mensaje de amor, compasión y ayuda de la Virgen María a todos los habitantes de la tierra, especialmente los oprimidos.

Desde el siglo 7, se reconoce el reinado de María y cada agosto se celebra la asunción de la Virgen. Para nosotros los católicos, ésta indica la singular participación de María en la resurrección de su hijo y una anticipación a la resurrección de todos los cristianos.

En su intercesión por nosotros, la Virgen de Guadalupe se hizo mestiza antes de aparecérsele a Juan Diego. Ella envió al mundo-según Robert Ellsberg en su libro Todos los santos (vea San Juan Diego)-un mensaje que aún en nuestros días permanece vigente: "La Iglesia no debe servir de arma religiosa de la opresión colonial. Debe arraigarse en la experiencia de los pobres y volverse el vehículo de su supervivencia espiritual y cultural."

Recogiendo este mensaje que nos envía nuestra señora, Maryknoll inicia Caminante, una dinámica serie de televisión específicamente diseñada para la audiencia hispana de los Estados Unidos. Caminante tiene una importancia humilde, en el sentido excelso de la palabra, para todos los que nos identificamos con el mestizaje. En la serie, dos jóvenes recorren nuestra América redescubriendo la riqueza cultural y espiritual que nos mostró la Virgen de Guadalupe con su aparición a Juan Diego. Gracias, madre mestiza, reina de la cultura.

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