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Qoylloriti (o Coylloriti) es una palabra quechua que significa Estrella de la Nieve o Nieve
Brillante. La gente de la zona también llaman al arroyo Taytacha Qoylloriti (El Señor de
la Nieve Resplandeciente). Este es un peregrinaje religioso antiguamente sólo practicado
por los habitantes de las grandes altitudes de los Andes. El día de la fiesta puede tener
lugar en cualquier fecha entre el sábado de la Santísima Trinidad y el martes siguiente, y
suele coincidir con el final de mayo o el comienzo de junio. El peregrinaje mezcla ritos
católicos y andinos. Para la gente de los andes, las montañas tienen atributos religiosos.
Cada año, días antes de la fiesta del Corpus Christi, cada pueblo, caserío o clan manda
una delegación con coloristas bailarines y “pauluchas” a la Capilla del Señor Qoylloriti
situada a los pies del pico nevado Sinakara en el pueblo de Mawayany, a 4600 m sobre el
nivel del mar. Los Q´eros, quechuas de Paucartambo, suele llegar el martes cuando el
resto de clanes han terminado su peregrinaje.
llegan de todas partes: Cusco, Apurimac, Puno, Arequipa, y Bolivia. Los bailarines
ofrecen sus danzas a la divinidad. Éstas incluyen el chuncho, qolla y cachampa.
Los pauluchas representan alpacas y son los intermediarios entre el Señor Qoylloriti y los
hombres. Por ello, escalan, a las cuatro de la madrugada, el glaciar Sinakara mientras
rezan por un aumento de los rebaños. Regresan con un bloque de hielo o nieve
endurecida a la espalda cuyas aguas usan para purificar a la humanidad. También son
responsables del mantenimiento del arroyo. El paulucha, medio hombre, medio alpaca, es
muy respetado. Un requisito para ser nombrado chaman es haber sido paulucha del Señor
durante tres años consecutivos.
Durante la fiesta, los peregrinos rezan a Nuestra Señora de Fátima por el éxito de sus
negocios, vida y futuro.
El origen del arroyo se puede explicar de paso con una leyenda. Según la versión más
conocida, un chico mestizo, de pelo rubio y complexión robusta, ayudó a un pastor de
alpacas a cuidar de su rebaño cuando aumentó de tamaño. Esto llegó a oídos del padre del
pastor. Como agradecimiento por aumentar su rebaño, decidió hacerle un traje nuevo de
la mejor manufactura. El Obispo de Cusco se interesó por esto y quiso conocer al joven
mestizo. Ordenó al sacerdote de la parroquia de Ocongate investigar la situación. Siendo
descubierto por el sacerdote, el chico desapareció y el pastor murió de pena. En el lugar
donde fue enterrado apareció la imagen del Cristo crucificado, reflejada en una roca. Allí
es donde el Templo del Señor de Qoylloriti fue construido.
El final de la peregrinación tiene lugar en la antigua capital inca de Cusco con las
procesiones del Corpus Christi llenando calles y plazas de música y color.
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