Yamor

La leyenda de Yamor es tan antigua como las montañas y lagos de Ecuador.

En una pequeña aldea vivía una niña llamada Pakarina. Estaba profundamente enamorada de Ali pero éste no correspondía a su amor.

Pakarina decidió buscar consejos en Tayta Imbabura, el señor de la montaña. Este le dijo que no podía ayudarla, y que debía esperar a que regrese su esposa Mishki.

Cuando regresó Mishki sabiamente le dijo a Pakarina que era muy bueno estar enamorada, pero que el objeto de su amor no era estar obligada a corresponderle con amor porque el amor, que es forzado, no es amor.

Le dio a Pakarina instrucciones de juntar todo el maíz listo para cosechar. Una vez que estaba maduro, tenía que cocinarlo y dárselo a Ali para que lo beba todos los días. Ali se acostumbró a ella y con el tiempo se enamoró.

Por esta razón se considera a yamor un filtro de amor y la bebida de los dioses.

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